Aquí te dejamos 5 Tips para tener en cuenta a la hora de buscar Jardín Infantil.

Es increíble pero el tiempo se pasa volando y cuando menos piensas, ya es hora de buscar Jardín Infantil para tu bebé, que cada día crece más rápido. Es la primera vez que tu chiqui va a salir solito(a) de casa, a compartir con otros niños y adultos, diferentes a sus cuidadores primarios. Por todo lo que esto implica emocionalmente y sobre todo, porque el cerebro humano se desarrolla un 80% en los 5 primeros años de vida, escoger un buen Jardín Infantil es una decisión que va a marcar por siempre la vida de tus hijos.

Por eso queremos compartir contigo estos 5 consejos, que desde nuestra experiencia, hacen la diferencia a la hora de escoger Jardín Infantil.

1) Haz una lista amplia de jardines infantiles por visitar, pero no interminable…

Es fundamental tener la posibilidad de visitar varios jardines para poder escoger bien. Sin embargo, es importante hacer un filtro desde el inicio porque el exceso de información también nubla la capacidad de tomar decisiones. Por ejemplo, uno de los filtros puede ser cercanía a la casa. Otro de los filtros puede ser el tipo de metodología o pedagogía (si quieres algo tradicional o si quieres un Jardín que enseñe a través del juego y la exploración). Es así, que una vez hayas establecido tu filtro y escogido aquellos jardines infantiles que verdaderamente te interesa recorrer, con libreta de apuntes en mano, puedes iniciar tus visitas e ir anotando aquello que te llama la atención y aquello que no. De esta manera, cuando regreses a tu cuaderno, al finalizar todos los recorridos, podrás recordar tus experiencias con mayor facilidad.

2) Invita a estos recorridos a tu mejor compañía…tu chiqui

Iniciar estas visitas con tu bebé, les permitirá compartir la experiencia juntos. Será un momento ideal para empezar a contarle que muy pronto ingresará al jardín infantil en donde pasará feliz jugando con nuevos amigos, pero sobre todo, te permitirá observar en aquellos espacios en los que se siente más a gusto (es muy importante que tomes nota de ello en tu cuaderno de apuntes). Los niños pequeños tienen una capacidad maravillosa para sentir y percibir las buenas energías y son expresivos a la hora de mostrar lo que les agrada. Con esto, no queremos decir que la decisión se la debas consultar ni preguntar a tu peque (sería demasiada presión para ellos y ni siquiera tendrían la capacidad de entender bien la pregunta a tan temprana edad). Se trata más bien de un ejercicio tuyo, como buen observador.

3) La limpieza y el orden son una buena señal

¿Has oído que cuando los niños entran al jardín se enferman? Pues es verdad. Cuando entran al jardín empiezan a tener contacto con virus que antes no tenían y su cuerpo debe pasar por este proceso para fortalecer sus defensas. Por eso es muy importante que te fijes en la limpieza y en el orden de los espacios que visitas, esto habla mucho de las rutinas que se tienen en el día a día y de la organización mental de quienes trabajan en la institución. Aquellos espacios oscuros, que huelen húmedo y que tienen arrumes, no serán los más adecuados para que tu peque pase sus primeros años de educación inicial.

4) La pedagogía marca la pauta

Existe una gran diferencia entre una guardería y un jardín infantil de calidad.  El primero es un espacio en donde cuidan los niños y el segundo, es un espacio en donde los cuidan, los protegen, pero además, se han preparado para brindar una educación inicial de calidad. ¿Te acuerdas que al inicio hablamos del desarrollo del cerebro? Estos 5 años son los más importantes de toda la vida, pues se conforman las bases cognitivas, emocionales y sociales de un ser humano. Aquellas conexiones cerebrales que no se hayan desarrollado empiezan a desaparecer después de los 6 años de vida. Así que escoge un jardín donde haya unas buenas instalaciones, que inviten a la exploración; donde los niños tengan experiencias enriquecedoras y no donde se pasen el día entero sentados en una mesa llenando planas o en un cuarto jugando sin ningún tipo de intervención lúdica y pedagógica.

5) El instinto de mamá nunca falla

Por último, hazle caso a tu instinto. Las mamás sabemos qué es lo mejor para nuestros hijos, es inexplicable, irracional (algunas veces) es simplemente algo que sentimos en la boca del estómago y que suele darnos una señal poderosa. Si sientes eso en alguno de los espacios que visitas, hazle caso a ese instinto de mamá.

Finalmente, busca siempre lo mejor para tus hijos de acuerdo a tus posibilidades, recuerda que ésta es la inversión más importante en el futuro de tus hijos pues son las bases para toda su vida.